Buscar este blog

lunes, 18 de abril de 2011

La gestión de cadáveres en situaciones de desastre Cap 3 Riesgos de enfermedades infectocontagiosas

La gestión de cadáveres en situaciones de desastre: Guía práctica para equipos de respuestages (FISCR, OMS, OPS; 2006; 58 paginas)
Para leer el documento completo ir al siguiente enlace http://www.paho.org/spanish/dd/ped/GestionCadaveres-capitulos.pdf

PREFACIO

COLABORADORES

1. INTRODUCCIÓN

2. COORDINACIÓN

3. RIESGOS DE ENFERMEDADES INFECTOCONTAGIOSAS

4. RECUPERACIÓN DE LOS CADÁVERES

5. ALMACENAMIENTO DE LOS CADÁVERES

6. IDENTIFICACIÓN DE LOS CADÁVERES

7. GESTIÓN DE LA INFORMACIÓN

8. ALMACENAMIENTO A LARGO PLAZO Y DISPOSICIÓN FINAL DE LOS CADÁVERES

9. COMUNICACIONES Y LOS MEDIOS

10. APOYO A LAS FAMILIAS Y ALLEGADOS

11. PREGUNTAS FRECUENTES

ANEXO 1. FORMULARIO DE IDENTIFICACIÓN DE CADÁVERES

ANEXO 2. FORMULARIO DE INFORMACIÓN DE PERSONAS DESAPARECIDAS

ANEXO 3. SECUENCIA NUMÉRICA PARA LA REFERENCIA ÚNICA DE CADÁVERES

ANEXO 4. HOJA DE INVENTARIO DE LOS CADÁVERES

ANEXO 5. PUBLICACIONES DE APOYO

ANEXO 6. ORGANIZACIONES INTERNACIONALES QUE PARTICIPARON EN LA ELABORACIÓN DE ESTE DOCUMENTO

CUBIERTA POSTERIOR



3. RIESGOS DE ENFERMEDADES INFECTOCONTAGIOSAS

Generalidades


• Después de la mayoría de desastres existe el temor de que los cadáveres pueden generar epidemias.


• Esta creencia es erróneamente promovida por los medios de comunicación y, también, por algunos profesionales médicos o del área de desastres.


• Se sabe con certeza que los cadáveres no generan epidemias después de los desastres.

• Las presiones políticas que ocasionan estos rumores hacen que las autoridades adopten medidas innecesarias como los sepelios masivos y la aspersión de "desinfectantes".



• El manejo inadecuado de los cadáveres tiene consecuencias importantes como el impacto que puede tener en la salud mental de los sobrevivientes y los problemas legales que pueden surgir para los familiares de las víctimas.


• Es más probable que sea la población sobreviviente la que disemine ciertas enfermedades.



Infecciones y cadáveres


• Por lo general, las víctimas de los desastres mueren a causa de las heridas que han sufrido, por ahogamiento o por quemaduras, mas no por enfermedades infectocontagiosas.


• No es muy probable que en el momento de su deceso las víctimas hayan estado enfermas de infecciones que causan epidemias (como plaga, cólera, fiebre tifoidea o carbunco).


• Es posible que unas pocas víctimas hayan podido estar sufriendo de infecciones sanguíneas crónicas (hepatitis o VIH), tuberculosis o enfermedad diarreica.



• La mayoría de los organismos infecciosos no sobreviven más de 48 horas en un cadáver. El VIH es una excepción ya que se le ha encontrado hasta seis días después de la muerte de una persona.



Riesgo para el público


• El riesgo para el público en general es insignificante puesto que generalmente no entra en contacto con los cadáveres.



• Existe el riesgo potencial (aunque hasta ahora no se ha documentado) de que las fuentes de agua para consumo humano se encuentren contaminadas con materia fecal de los cadáveres.



Riesgo para quienes manipulan cadáveres



Los individuos que manipulan restos humanos corren un riesgo pequeño de adquirir las infecciones que se mencionan a continuación puesto que pueden entrar en contacto con sangre y heces de los cadáveres (con frecuencia, después de la muerte hay salida de materia fecal de los cuerpos); entre ellas están:



- las hepatitis B y C,



- el VIH,



- la tuberculosis y




- las enfermedades diarreicas.




• Los equipos de recuperación de cuerpos generalmente trabajan en ambientes peligrosos (por ejemplo, en edificios derrumbados y entre escombros) y, por lo tanto, pueden correr el riesgo de sufrir heridas e infectarse con tétanos el cual se transmite a través de la tierra del suelo.



Precauciones de seguridad para quienes manipulan los cuerpos


• La higiene básica es la mejor protección con que cuentan los trabajadores para evitar la exposición a enfermedades que se transmiten por la sangre y por el contacto con ciertos fluidos corporales. Deben observar las siguientes precauciones:


- Usar guantes y botas, si se encuentran disponibles.


- Lavarse las manos con agua y jabón después de la manipulación de los cuerpos y antes de consumir cualquier alimento.


- Evitar limpiarse o frotarse la cara o la boca con las manos.


- Lavar y desinfectar todos los equipos, vestimentas y vehículos utilizados para el transporte de los cuerpos.



• No es necesario el uso de máscaras faciales, pero se le deben suministrar a quien las solicite para evitarle la ansiedad.



La recuperación de cadáveres de los espacios cerrados y sin ventilación debe realizarse con mucha precaución pues después de varios días de descomposición se pueden encontrar gases tóxicos potencialmente peligrosos. Se debe permitir que transcurra el tiempo necesario para ventilar con aire fresco los espacios cerrados.



• Véase el capítulo 4 (Recuperación de los cadáveres) para las recomendaciones sobre el uso de bolsas para los cuerpos.

miércoles, 13 de abril de 2011

Riesgos con cadáveres generados a partir de epidemias



La pandemia (H1N1) 2009 ha sacado a relucir el tema del manejo de los cadáveres de personas fallecidas a causa de una epidemia. La OPS ha preparado estas pautas para ayudar al público en general sobre las medidas a tomarse, y los riesgos que presentan estos cadáveres.

Generalidades

Las epidemias que han registrado un gran número de víctimas se han producido por enfermedades como la peste, el cólera, la fiebre tifoidea, la tuberculosis, el ántrax, la viruela y la influenza. A pesar de ser enfermedades muy contagiosas, sus agentes causales no sobreviven mucho tiempo en el cuerpo humano tras la muerte, por lo que es poco probable que tales epidemias se propaguen por el contacto con cadáveres.
El VIH permanece activo en cadáveres conservados a dos grados centígrados entre 6 y 15 días y la influenza persiste activa en el ambiente sólo hasta un día. (1) Por lo tanto, si se toman las medidas necesarias de higiene básica y bioseguridad, los cadáveres no propagarán enfermedades incluso cuando la causa de muerte se deba a agentes infecciosos.
Una epidemia puede hacer que disminuya la capacidad operativa en cuanto a recursos humanos y servicios externos necesarios para el funcionamiento adecuado en las instituciones de gobierno y del sector salud por lo que será conveniente considerar los siguientes aspectos:
  • Se debe evitar llevar cadáveres a las instituciones hospitalarias porque los hospitales no tienen la capacidad de almacenaje de cuerpos suficiente. En este sentido, es importante contar con planes que definan otros espacios y entidades dispuestas para estas eventualidades.
  • Se deben definir procedimientos claros para retirar víctimas de las casas, de los centros de ancianos, y de otros lugares, así como la forma de gestionar esos cadáveres, incluirlos dentro de los análisis de confirmación de casos y definir su disposición final.
  • Lo anterior debe ir asociado a un plan que disponga los recursos humanos y de transporte suficientes para desarrollar estas labores. Es importante asegurar que el personal voluntario o recién incorporado tenga una capacitación rápida, conozca los procedimientos, tenga la supervisión y disponga de los elementos adecuados para su protección.

Cadáveres e infección

  • Hay enfermedades como la Hepatitis B y el VIH que tienen mayor capacidad de contagio que otros agentes patógenos (la Hepatitis B presenta un riesgo de contagio entre 6% y 30%, mientras que el VIH es de 0.5%). (2)
    Los contagios pueden darse en accidentes con elementos punzantes contaminados como huesos, agujas o elementos relacionados con los cadáveres, ante accidentes por lesión de la piel en procedimientos quirúrgicos o por contacto de secreciones con las mucosas o con la conjuntiva ocular. Por lo tanto, es necesario contemplar las medidas de protección o de bioseguridad habituales: mascarilla, gafas y guantes de caucho dobles.
  • En epidemias es necesario protocolizar el uso adecuado de los equipos de protección personal (PEP), para los familiares que reconocen los cuerpos, así como para los trabajadores de morgues, funerarias y vehículos de traslado del mismo modo que lo tiene el personal asistencial.
  • Por lo general no se requiere el embalaje en bolsas para cadáveres, a excepción de algunos cadáveres que generan abundantes secreciones y hemorragias (virus hemorrágicos, cólera, etc.) o tienen lesiones amplias como los generados por eventos traumáticos.
  • Si el personal se protege contra los agentes de mayor riesgo los de menor riesgo estarán cubiertos.

Coordinación

  • El plan de manejo de cadáveres no es un tema exclusivo del sector salud y requiere de planificación previa y coordinación con las autoridades civiles, gubernamentales, militares y de policía, a nivel nacional y regional, con el fin de agilizar la toma de decisiones y destinación de recursos.
  • El plan debe contemplar acciones de coordinación también con la sociedad civil, entidades religiosas y medios de comunicación a fin de garantizar la difusión efectiva de medidas adoptadas en el desarrollo de la atención de las epidemias en aras de preservar la salud pública.

Servicios religiosos y disposición final

  • El mayor riesgo por contagio es la exposición a personas infectadas vivas, la proximidad y el contacto sin protección.
    Los servicios religiosos tienen el riesgo de aglomerar muchas personas lo que hace mayor la probabilidad de contagio. En este sentido, se recomienda considerar la reglamentación de los servicios funerarios con las autoridades civiles y plantear la posibilidad de realizar servicios privados y rápidos.
  • Las decisiones apresuradas de cremaciones o entierros masivos, o la disposición inadecuada de cadáveres puede evitarse asesorándose por los expertos de salud pública y de manejo de cadáveres. Los encargados de medio ambiente deberán definir los sitios adecuados y los mecanismos de gestión de las áreas destinadas a cementerio. Asimismo, es necesario preservar las fuentes de agua y el medio ambiente.
  • En general se deberán tomar en consideración las recomendaciones de la OPS para el manejo de cadáveres en situaciones de desastre.

Referencias bibliográficas
  1. Morgan, Oliver. Infectious disease risks from dead bodies following natural disasters. Rev Panam Salud Publica, May 2004, vol.15, no.5, p.307-312. ISSN 1020-4989.
  2. Morgan, Oliver - ed. La gestión de cadáveres en situaciones de desastre: guía práctica para equipos Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud
    525 Twenty-third Street, N.W., Washington, D.C. 20037, United States of America
    Código de País/Ciudad: (202) Tel: 974-3000 Fax: 974-3663http://new.paho.org/disasters/index.php?option=com_content&task=view&id=971&Itemid=931de respuesta. Washington. D. C. OPS, 2006.
 

lunes, 4 de abril de 2011

¿A QUE SE DENOMINA PERIODO DE VENTANA?

¿A QUE SE DENOMINA PERIODO DE VENTANA?

El Período de Ventana o de seroconversión, se corresponde con el primer estadío de la infección, es decir que, a pesar de un resultado negativo (no reactivo), la persona puede estar infectada y, por lo tanto, transmitir el virus, debido a que el organismo no ha tenido aún tiempo de desarrollar la suficiente cantidad de anticuerpos en la sangre para ser detectados a través del Test de Elisa. El período ventana, entonces, se extiende desde el ingreso del virus al organismo hasta el momento en que éste genera el número de anticuerpos necesario para ser captados por las pruebas. Es por este motivo que se debe repetir la prueba en un período de 3 meses para asegurar el resultado.
Las técnicas realizadas más frecuentemente son:

ELISA (técnica sensible pero No específica)

WESTERN BLOT (test confirmatorio por ser específico)

Los test pueden dar resultados falsos positivos o falsos negativos , por lo tanto las veces que da positivo debe ser verificado por pruebas confirmatorias.


* Significado de un resultado negativo

Negativo o No Reactivo: no se detectan anticuerpos anti-VIH


Hay tres significados posibles:


- Que no tiene el VIH
- Que se está en el Período de Ventana o seroconversión.
- Muy rara vez, una persona puede tener el VIH pero no haber producido anticuerpos. En estos casos debemos tener en cuenta, como lo mencionamos anteriormente que será el médico el encargado de determinar el diagnóstico definitivo.

Significado de un resultado positivo

Positivo o Reactivo: Presencia de anticuerpos anti-VIH Indica que la persona se ha infectado con el VIH y que puede transmitirlo. Significa que es seropositiva y no que esté enferma de sida. El análisis no puede detectar el tiempo que el virus ha estado en el cuerpo, es decir que, el test determina que si hubo contacto con el virus, pero no cuándo lo hubo.