Buscar este blog

domingo, 8 de agosto de 2010

TRIAGE

TRIAGE


La palabra triage proviene del término francés trier que significa “seleccionaro escoger”,”elegir o clasificar. Originalmente la palabra triage en la terminología sanitaria se refería a la clasificación de los heridos y su ubicación en situaciones militares, desastres o catástrofes civiles.

En caso de encontrarnos en una situación con más de una víctima, realizaremos un triage, que es el método de selección y clasificación de pacientes, basado en las necesidades terapéuticas (ABC) y los recursos disponibles para su atención. Este debe ser rápido y preciso para que cada paciente pueda ser trasladado y recibir la mejor atención especializada según sus lesiones.

Por supuesto el tipo de protocolo para la realización del triage, dependerá de la situación en que nos encontremos. Existen dos tipos de situaciones diferentes:

A) Escena con múltiples lesionados, pero el número de pacientes y su gravedad no sobrepasa nuestra capacidad para proporcionar la atención necesaria. En este caso se atiende o se traslada primero a los pacientes con problemas que ponen en peligro inmediato la vida y los que tienen lesiones múltiples.

B) Escena con accidentes masivos o desastres que sobrepasan la capacidad de recursos humanos y hospitalarios, en estos casos deben tratarse primero los pacientes que tienen mayor posibilidad de sobrevivir con menor consumo de tiempo, equipo, material y personal.



Triage o clasificación es el conjunto de procedimientos asistenciales que ejecutados sobre una víctima orientan sobre sus posibilidades de supervivencia inmediata, determinan las maniobras básicas previas a su evacuación y establecen la prelación en el transporte

El triage es una necesidad determinada por: número de víctimas, naturaleza de las lesiones, rendimiento de los recursos sanitarios, hospitales cercanos, esperanza asistencial

Los diferentes tipos de clasificación están basados en la noción de plazo terapéutico y amparados en los siguientes principios:

La salvación de la vida tiene preferencia sobre la de un miembro, y la conservación de la función sobre la corrección del defecto anatómico

Las principales amenazas para la vida están constituidas por la asfixia, la hemorragia y el shock

La clasificación debe conseguir identificar ante todo, aquellos pacientes críticos que necesitan reanimación inmediata, y separarlos de los demás; además, de aquellos que no deberán recibir asistencia bien por ser leves y solo precisar auto-cuidados, bien porque sufran lesiones objetivamente mortales



Tradicionalmente se definen dos tipos de triage.

Primer triage, en el lugar del incidente, utilizando para ello alguno de los métodos indicados ( START o MRCC ). En dicha fase no debe ser necesario emplear nunca más de un minuto por víctimas

Segundo triage, realizado en el Puesto Medico Avanzado, o en el Puesto de Evacuación.



Etiquetado y clasificación

El proceso de etiquetado (la identificación del paciente mediante el uso de tarjetas) es un proceso asociado y necesario en el triage para asegurar un cuidado continuado. Existen varios tipos de tarjeta de triage, las más empleadas y conocidas son las de colores que siguen un criterio cromático internacionalmente establecido. Las tarjetas deben ir atadas a la muñeca o tobillo del paciente, nunca a los vestidos o al calzado.

Se recuerda que durante la fase del primer triage, las únicas maniobras sanitarias a realizar son aquellas que permitan restablecer las condiciones vitales: desobstrucción de vía aérea y hemostasia en hemorragias severas. La resucitación cardiopulmonar se desaconseja salvo en el caso de parada presenciada y sólo cuando el número de víctimas lo permita

Triage. Método START

Elegir quién precisa atención inmediata, quién puede esperar 2 horas, quién puede esperar más, quién está tan mal que no tiene remedio y quién ya está muerto.

Así podríamos simplificar la explicación del triage. Esto permite reducir a proporciones “humanas” lo que inicialmente era inabarcable. Si nos dicen que vamos a un choque de trenes con unas cien víctimas... por el camino iremos llorando en el hombro de nuestro compañero, pero si sabemos que hay diez pacientes muy graves o rojos, 15 graves o amarillos y 75 leves o verdes... el lloro se quedará en sollozo.



El triage nos permite priorizar el orden de atención. Priorizar el uso de medios materiales y humanos. Priorizar la evacuación. Es una de esas herramientas que utilizamos en la atención a múltiples víctimas con la finalidad de aportar orden al caos.



Una de las características del triage es que debe ser repetido constantemente: en escena, en área de tratamiento, tras tratamiento, antes de evacuación, en el hospital...



Las manos son pocas y es posible que la escena comprenda varios sectores (dentro y fuera del edificio o en la carretera y bajo el puente, p.e.) de modo que sea preciso formar varios equipos de triage.



El primer triage puede realizarse en el área de clasificación, a la entrada del Puesto Sanitario Avanzado, y en casos en los que los medios de rescate son escasos o dificultosos (por ejemplo, el autobús está volcado en un desnivel) este primer triage puede realizarse en el punto de impacto.



Si estamos ante un incidente con sustancias peligrosas el triage se pospone a la descontaminación, que es la prioridad absoluta. Recordemos que, salvo mejor criterio sobre el terreno, no se inicia tratamiento hasta que todos hayan sido triados, así que es una prioridad completar el triage antes que iniciar el tratamiento en el Puesto Sanitario Avanzado.



Hay clasificaciones en 2, 3, 4 y 5 categorías :

o Vivos y muertos

o Ambulantes, no ambulantes, muertos (muy útil en áreas de rescate de gran peligro: es prioritario buscar y sacar a los vivos que no pueden andar)

o Rojos, amarillos, verdes, negros (en esta clasificación bajo la tarjeta de negro se incluyen muertos y moribundos)

o Rojos, amarillos, verdes, azules (también llamados grises: moribundos, irrecuperables, morituri) y negros.

En los métodos funcionales, nos fijamos en el estado del paciente, más que en las lesiones concretas. Uno de ellos es el método START (Simple Triage and Rapid Treatment) es un método validado y reconocido internacionalmente como útil y es el que vamos a aprender. Es especialmente útil como primer triage. DEBEMOS APRENDERLO TODOS: técnicos, enfermería y médicos. El método se fija en cuatro cosas:

o ¿Deambula?

o Respiración

o Perfusión

o Mental



Solo se permiten 2 tratamientos durante el triage: abrir vía aérea, cohibir hemorragias (gestos que salvan vidas) con cánulas orofaríngeas o de Mayo y vendajes o con tracción mandibular y compresión por otros intervinientes distintos del encargado de triage.

Para abrir vías aéreas sería aceptable, la posición lateral de seguridad aún en pacientes traumatológicos.

Durante el triage no se sugieren ni ordenan otros tratamientos.

1. ¿pueden andar?, si el paciente entiende y es capaz de cumplir la orden entonces es verde, puede esperar y le ordenamos “siga a este señor de cruz roja y no se separe de él”, los verdes deben ser agrupados, apartados y supervisados por un sanitario por si se complican, y deberan ser evaluados nuevamente en cuanto esto sea posible. La función del señor de la cruz roja, o quien quiera que hayamos elegido, es acompañarlos y cuidar de ellos hasta que sean evacuados, previa filiación, por ambulancia colectiva, furgoneta o bus.

Con esta sencilla operación ya hemos aclarado la escena. Algún ileso puede, no obstante, incluso convertirse en voluntario de las norias de camilleo, ó ayudar a cohibir una hemorragia.

2. Contamos las Respiraciones: si son 0, se hace un intento por abrir la vía aérea (tracción mandibular).



2.1. Si comienza la respiración el paciente es rojo, se le pone cánula orofaríngea o se deja en posición de seguridad (esto es nada ortodoxo, pero si el número de víctimas es elevado y aún no hay suficiente personal es lo único que podemos hacer que nos permita abrir vía aérea, prevenir aspiraciones y continuar el triage). No se continúa la evaluación, ya está triado ya sé que es rojo, no continúo la evaluación de este paciente.

2.2. Si no respira a pesar de abrir Vía Aérea es negro. No se continúa evaluación, ya está triado. Este paciente no se moverá del lugar, a no ser que estorbe.

2.3. Si las ventilaciones son >30 es rojo. No se continúa la evaluación, ya está triado.

2.4. Si son <30 pasamos al siguiente punto.

3. Recordemos: Aquí llegamos si no puede andar y tiene menos de 30 respiraciones por minuto. Evaluamos la Perfusión: ¿tiene pulso radial? Si no lo tiene es rojo. No se continúa la evaluación, ya está triado. Si tiene pulso radial continuamos. El método START original considera la valoración del relleno capilar, pero este es poco fiable en condiciones de escasa luz y en bajas temperaturas. de modo que preferimos el pulso radial como indicador de la tensión arterial sistólica.

4. Evaluamos estado mental con dos preguntas simples (p.e. ¿cómo se llama? tóquese la nariz): si no responde o está confuso es rojo. Si responde es amarillo. A cada paciente triado le ponemos su tarjeta y seguimos avanzando. No nos paramos en ninguno más que para efectuar las maniobras salvadoras. El movimiento entre los heridos debe ser fluido, continuo y ordenado.



El Método Rápido de Clasificación en Catástrofes es un método de clasificación rápida de heridos diseñado en 1997 para su uso en accidentes con múltiples víctimas por parte de personal no facultativo. El MRCC está destinado a la realización de una primera clasificación de los heridos (1er triage). Se trata de una variante simplificada del método START.

Las siglas MRCC se refieren tanto al nombre como al nemónico del procedimiento:

Marcha, Respiración, Circulación y Conciencia

No hay comentarios:

Publicar un comentario